domingo, 10 de septiembre de 2017


                                             EL CRISTO VISIBLE

           (Al Papa)

   Pasó un día Jesús,

dejando amor en su mirar azul,

por los caminos de la vida

-zigzag polvoriento-

sedientos de agua viva…

 

 Desde entonces

sigue caminado Cristo.

Su figura,

hostia propiciatoria

en el ara del tiempo

blancura y dignidad,

abre sus brazos –cruz gigantesca-

polarizando el mundo.

 

 Sumo PONTÍFICE-puente-

tu eres el engarce,

el hilo de plegarias

uniendo lo creado y lo infinito.

Con buril inmortal te perfiló

el Señor sobre el oscuro

fondo de tu nada.

 

   Tú eres  Kefas, Pedro, PIEDRA.

Brizna divina, base angular,

fundamento perenne

de la Iglesia,

voces de oración petrificada,

monumento de los siglos.

 

  LLAVERO celestial,

son tus llaves atar y desatar,

que sustentan

tus manos primaciales,

poder inmarcesible, eterno,

poder sin prescripción,

poder no enajenable.

       

 PASTOR supremo,

tu cayado, monolito florecido,

antena de plegarias,

vara de brotes teñidos

con la sangre del Cordero,

ha florecido  

en techumbre de flores,

verde y fuego-amor y esperanza-

que  a tu Iglesia cobija

y manso se deshoja

como lluvia benéfica,

en enjambre de pétalos de Gracia.

A tu vera sestea tu grey

trenzado de perlas doradas

sobre el muelle césped de la esperanza.

 

                                                      NAUTA certero. Luz penetrante

que clava las tinieblas

como un puñal de fuego

y deshiela los témpanos del alma

que, entre el Escila satánico

y el Caribdis mundano,

como encorvado pabilo,

suspiras angustioso

por la Verdad de Cristo.....
Sumo Pontífice, Pedro, Piedra.... Cristo!

El límpido, grato, humano, Cristo

Visible de la Tierra !!!

Porque donde tú estás, está Pedro;

donde está Pedro, la Iglesia;

y donde la Iglesia, CRISTO.

 

 

 

                                                               Fr. José Miguel Fernández

 

                                                                                                                                       Monachil, 1961-62

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